OBSOLESCENCIA DEL PARQUE REMOLCADO

El cumplimiento de la normativa internacional EURO V ya se encuentra plenamente vigente en Argentina y ello significa un progreso para el país, así como dar cumplimiento a los compromisos asumidos internacionalmente para evitar el efecto invernadero que a nivel mundial se produce, entre otras cosas, por las emisiones contaminantes. Vemos con satisfacción que todas las terminales hayan renovado sus motorizaciones y que las petroleras, en particular YPF, estén proveyendo suficientemente la urea necesaria para alcanzar los estándares mínimos exigidos. Pero también nos lleva a recordar la obsolescencia del parque automotor de cargas en nuestro país y la grave incidencia que conlleva en lo que a la seguridad en el tránsito refiere.

Es muy importante el avance tecnológico, pero es esencial el cuidado de las vidas humanas. Y en nuestro país ello es un problema todavía pendiente de solución, en especial en lo que a obsolescencia de acoplados y semirremolques se refiere, donde es cuantitativamente mayoritario el vehículo usado. En tal sentido, encontramos necesario determinar una limitación taxativa a la antigüedad admitida, en un todo conforme a lo originalmente previsto en la Ley de Tránsito Nº 24.449 en su Artículo 53º y en su Decreto Reglamentario Nº 779/95 en igual Artículo, donde se previó una antigüedad de 20 años con un período de 3 años adicionales para prescindir de su utilización.

Los Decretos PEN Nº 714/1996 y 632/1998 dispusieron que a 3 años de vencidos los correspondientes plazos, ningún vehículo podría continuar circulando, pero el Decreto PEN Nº 123/2009 limitó esa exclusión obligada a los de transporte de sustancias peligrosas. Nuevas normas flexibilizaron totalmente la limitación al disponer que la Secretaría de Transporte podría establecer “condiciones mínimas exigibles del estado estructural de las referidas unidades, protocolo técnico, periodicidad, evaluación de aptitud y otros aspectos relativos al régimen de control y de exigencias técnicas” para que las unidades puedan continuar en servicio más allá de los plazos determinados, sin importar el tipo de carga transportada.

La Subsecretaría de Transporte Automotor emitió entonces diversas Disposiciones con ese criterio. La asimilación hoy permitida en el servicio prestado por vehículos antiguos (mayor de 20 años) configura pues una falla en el objetivo procurado de la mayor seguridad en el tránsito. Y si lo miramos desde el punto de vista comercial, se plantea una suerte de competencia desleal entre vehículos nuevos de la última década que han cumplimentado todos los requisitos impuestos, con su costo inherente. Vemos con claridad lo que implican camiones con EURO V arrastrando acoplados y semirremolques de más de 30, 40 ó más años de antigüedad. Es un problema a resolver con urgencia.

En otro orden, vemos también que se analizan configuraciones diversas con el objetivo de elevar la cantidad de carga transportada. Es así que CAFAS elaboró un informe técnico referido a estas iniciativas, recordando que están vigentes pero pendientes de implementación práctica los aprobados bitrenes, cuya capacidad de carga es muy superior a las 45 Tn, pero con exigencias de seguridad del mayor nivel posible.

Sería bueno que pronto pudiéramos contar con toda la normativa vigente y su implementación concretada.