En función del análisis realizado por los asociados, se considera que el año 2025 ha mostrado una recuperación en los niveles de actividad, aunque en un contexto de cambios estructurales que requieren un seguimiento permanente.

Las perspectivas para el año 2026 se presentan moderadamente favorables, condicionadas a la evolución del contexto macroeconómico y, fundamentalmente, a la consolidación de un marco regulatorio que garantice condiciones de competencia equilibradas para la industria nacional.